DERMATITIS en caballos: inflamación de la piel

Causas:

  • Infección de Dermatophilus congolensis, microorganismo que crece en la piel del caballo con abrasiones o que se encuentra en continuo estado de humedad. Por eso es común en la zona de la silla o en épocas lluviosas
  • Picadura del mosquito Culicoides, y otras especies como las moscas Stomaxys calcitrans. Muy común en primavera, verano y otoños cálidos. Es la causa más común de dermatitis
  • Picadura de pulgas, piojos o ácaros

 

Trascendencia: La piel es el órgano más extenso del caballo. Sirve como barrera para protegerse del sol, le ayuda a regular la temperatura, controla la presión arterial, mantiene sus reservas de aguay electrolitos y le sirve como órgano sensorial. Por tanto, debemos mantener la piel en un estado óptimo para garantizar la salud del caballo

Síntomas: El caballo sufrirá un picor intenso. Se mordisquea o se rasca de forma continua, lo que origina la aparición de lesiones en la piel, como erosiones, pérdida de pelo, etc.

Prevención:

  • Identificar el origen
  • Mantener las instalaciones escrupulosamente limpias
  •  Evitar aguas estancadas, y en la medida de lo posible sustituir los cubos con agua para beber por bebederos automáticos
  • Limpiar adecuadamente las cuadras aplicando productos que eviten la proliferación de los insectos identificados
  • Instalar mosquiteras y/o ventiladores de techo en los boxes
  • Intentar que los caballos estén en el box al amanecer y al atardecer, que son las horas en las que los mosquitos son más activos
  • Mantener los prados limpios, libres de excrementos
  • Inspeccionar diariamente a los caballos, para adelantarnos en la medida de lo posible a cualquier alteración
  • No guardar a los caballos sudados o mojados
  • Asear al caballo cuando esté sudado, porque este olor atrae a los mosquitos, además existen champús con repelentes naturales
  • Incluir en la dieta suplementos a base de ajo que actuará como repelente natural

Tratamiento:

  • Aplicación de repelentes (existen opciones naturales)
  • Limpieza de cualquier herida o rozadura
  • Consultar al veterinario en casos agudos que podrá recetar tratamiento específico
  • Aplicar algún preparado que “calme” los picores y reduzca por tanto las lesiones por rascado.

Se pueden encontrar diversas recetas de este tipo de preparados en internet. Una de las que mejores resultados presentan es la MANTECA DE CALÉNDULA.

  • 500 gr de grasa de cerdo (de la mejor calidad posible)
  • 50 gr de caléndula (preferiblemente fresca) tomado la flor y un poco de tallo
  • 50 gr de hojas de llatén
  • 50 gr de hipérico, solo las flores
  • 60 gotas de aceite del árbol del te
  • 30 gotas de aceite de lavanda

Calentar la manteca y añadir los ingredientes picados (excepto los aceites esenciales). Mantener 2 ó 3 minutos al fuego, sin que lleguen a tostarse. Apagar, dejar reposar una noche.

Al día siguiente calentar ligeramente 8hasta que quede líquido), colar, añadir los aceites, remover y repartir en frascos. Conviene etiquetar para recordar su fecha de caducidad

Se mantiene en la nevera 1 año. Repartir en frascos pequeños para no estar sacando continuamente toda la crema y evitar que sufra alteraciones.

Aplicar en la zona afectada cada día e ir espaciando las aplicaciones si notamos que el eczema remite.

 

 

 

 

 

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